Reseñas

Construye con «The Red Cathedral»

Bienvenidos Lunáticas y Lunáticos,

Por todos es conocida la famosa Catedral de San Basilio, el templo ortodoxo que se encuentra en la Plaza Roja de Moscú. ¿Qué os parece si la empezamos desde cero? Ese reto nos propone The Red Cathedral, juego creado por Israel Cendrero y Sheila Santos (los chicos de Llama Dice), diseñado por Pedro Soto y que nos trae la editorial Devir.

El Zar Iván el Terrible, en homenaje a la gloria militar, ha encargado la construcción de una catedral. Muchos son los constructores que participarán en su construcción pero ¡solo uno lograra destacar y ganarse el favor del Zar!

The Red Cathedral es un juego de tablero, con mecánica de rondel, que permite partidas de 1 a 4 jugadores, con una duración aproximada de 80 minutos y no recomendado para menores de 10 años.

The Red Cathedral

COMPONENTES

  • 24 Banderas (6 de cada color)
  • 4 Marcadores de Puntuación (1 de cada color)
  • 20 Fichas de Recurso Madera
  • 20 Fichas de Recurso Ladrillo
  • 20 Fichas de Recurso Piedra
  • 15 Fichas de Recurso Oro
  • 10 Ficha de Recurso Esmeralda
  • 10 Fichas de Recurso Amatista
  • Tablero Central
  • 4 Tableros de Taller (tablero de jugador)
  • 8 Fichas Circulares de Recursos
  • 28 Fichas de Taller
  • 16 Ornamentos (4 de cada color)
  • 40 Monedas (de valores 1 y 3)
  • 66 Cartas :
    – 9 Cartas de Configuración de Catedral
    – 10 Cartas de Cúpula
    – 10 Cartas de Puerta
    – 20 Cartas de Segmento Intermedio
    – 12 Cartas de Influencia
    – 5 Cartas de Modo en Solitario
  • 5 Dados (de colores y blanco)
  • Reglamentos (5 reglamentos, uno por idioma).
Componentes revueltos en la caja. ¡CAJA PETADA!

CÓMO SE JUEGA

El juego se centra en una mecánica de rondel en virtud de la cual, gracias a los dados iremos obteniendo los recursos necesarios para construir la Catedral. Consta de un número indeterminados de rondas hasta que un jugador haya reclamado y construido seis secciones de la catedral. Es un eurogame medio con una peculiar gestión de recursos. Sin ellos, no podremos construir la catedral por lo que son el motor importante del juego como en todo buen eurogame. Recursos tales como la madera, la piedra, el oro, el ladrillo o las gemas serán esenciales. También serán necesarios los Rublos ya que nos permitirán comprar otros recursos en ciertos momentos. No podremos conseguir siempre todos los que queramos porque dependeremos de los dados y eso equilibrará la balanza pero habrá más métodos.

PREPARACIÓN DE LA PARTIDA

– Colocamos en el centro de la mesa el tablero de juego.

Este tablero consta de las siguientes partes identificadas: Track de puntuación doble (marco) para reconocimiento y prestigio (este solo se usa al final de la partida), Rondel central con ocho espacios para conseguir los recursos mediante gestión de dados y dividido en cuatro distritos donde colocar las cartas de influencia.

– Colocamos sobre el tablero las fichas de recursos (en los ocho círculos centrales del Rondel), lanzamos los dados de uno en uno y vamos colocando, en el hueco central de cada zona de acción, en la dirección de las agujas del reloj desde donde se encuentra la ficha de recurso de punto de reconocimiento, se barajan las cartas de influencia por separado según el tipo y se coloca una de cada tipo en las zonas de influencia del tablero y finalmente se colocan los tokens de puntuación en el track.

– Se barajan las cartas de configuración de la catedral que correspondan según el número de jugadores. Se toma una carta y se revela. Se toman las cartas de estructura de Catedral que correspondan aleatoriamente y se forma la misma cerca del tablero por el lado que muestra la cara del plano.

– Sobre las cartas de estructura de Catedral se colocan fichas de Taller de forma aleatoria, boca arriba sobre cada una. Estas fichas muestran recursos y dados de colores.

– Se entrega a cada jugador un tablero de taller, sus banderas (6), los ornamentos de su color y además, el jugador que empiece la partida recibirá 3 rublos, el segundo 4 rublos, el tercero 4 rublos y el cuarto 5 rublos, respectivamente. Los jugadores colocarán las banderas de forma que cuatro de ellas ocupen espacio en el Almacén del Taller y dos de ellas estén en una reserva. Conforme vayamos utilizando Banderas del Almacén dispondremos de más espacio para recursos.

– Se dejan los recursos al alcance de todos.

– Las cartas no utilizadas y los equipos de jugadores no utilizados los guardamos en la caja y…

¡YA ESTÁ TODO PREPARADO!

Partida a 2 jugadores

CÓMO SE JUEGA

Durante un número indeterminado de turnos se desarrollará la partida hasta que un jugador haya completado las seis secciones de la Catedral reclamadas (ya entenderéis esto más adelante).

En cada turno, el jugador activo REALIZA UNA ACCIÓN entre todas estas:

  1. Reclamar una Sección de la Catedral
  2. Enviar Recursos a la Catedral
  3. Adquirir Recursos
  4. Opcionalmente, los jugadores podrán perder puntos de prestigio para conseguir rublos y/o relanzar los dados.

RECLAMAR UNA SECCIÓN DE LA CATEDRAL

Coloca una bandera en dicha sección y toma la ficha de taller que hay sobre la misma para llevarla a su Taller. Solo pueden reclamarse las secciones más inferiores que haya disponibles de una de las «torres» de la Catedral. La ficha del Taller adquirida debemos colocarla en uno de los huecos disponibles de nuestro taller, junto a los iconos de dados. Si se quiere obtener ese efecto, habrá que pagar tantos rublos como hueco en el que queramos colocarlo. Si no se quiere obtener el efecto, no se paga cantidad alguna y se coloca la ficha boca abajo junto al dado que queramos. Activarla nos da el efecto inmediatamente y, además, nos permite que al usar el dado al que esté unido, nos de también ese mismo efecto.

ENVIAR RECURSOS A LA CATEDRAL

Pueden enviarse hasta 3 recursos a una o varias secciones de la Catedral que ya tengas reclamadas. Si completa una sección (es decir, ha aportado todos los recursos necesaria para completarla) da la vuelta a la carta para que muestre la cara de la sección completada, manteniendo su bandera sobre ella y toma tantos rublos y/o puntos de reconocimiento como la carta indique. Ahora bien, ¡OJO! las cartas que se completen y tengan por encima secciones ya completadas perderán tantos puntos de reconocimiento como secciones completadas haya por encima, sin contar las propias.

Otra opción durante esta acción es enviar esos recursos a la Reserva para activar un Ornamento y colocar éste sobre una sección de la Catedral ya completada (esto puede hacerlo sobre una sección propia o de otro jugador). El Ornamento en sí vale un determinado recurso pero se puede mejorar con una o dos gemas. Se colocará el ornamento y su mejora sobre la carta elegida siempre que no haya otro ornamento en ella.

Secciones reclamadas y con recursos

ADQUIRIR RECURSOS

Con esta acción tenemos tres pasos a seguir:

1. Escogemos un dado y lo movemos tantos huecos de acción como indique su valor. El hueco de acción en el que caiga, estará unido a un recurso por lo que obtendrá el mismo. Ahora bien, si en la misma zona de acción hay más dados, obtendrá tantos recursos de ese tipo como dados haya ahí.

NOTA: No se puede mover un dado que vaya a finalizar su movimiento en una zona de acción que ya contenga 3 dados.

Los recursos obtenidos los lleva hasta su almacén. Si el almacén se completa, el jugador deberá escoger de qué recursos se deshace.

Después de esto, el jugador relanza los dados de la zona de acción en la que ha estado actuando. Todos los dados.

2. (OPCIONAL) Usar la carta de influencia asignada a la zona de acción utilizada. Cada carta de influencia afecta a dos zonas de acción. Las cartas de influencias nos permitirán conseguir puntos de reconocimiento, enviar recursos a la catedral, cambiar recursos… en función de la que nos corresponda usar.

3. Si el dado utilizado tiene asignada una ficha de Taller, también podemos realizar este efecto.

Pasamos el Turno al siguiente jugador y seguimos hasta que se desencadene el Final de la Partida.

Taller del jugador verde

La partida termina cuando un jugador ha construido la SEXTA sección de la Catedral reclamada. Este jugador obtiene 3 puntos de reconocimiento por ser el primero en conseguirlo. Y los demás jugadores disponen de un último turno.

Cuando llega el turno al jugador que ha terminado, todos los jugadores colocan sus contadores en la última casilla del Track de Prestigio por la que hayan pasado y se hace el recuento:

Puntos por cada Torre de la Catedral. Cada sección completada se puntúa como 2 puntos y cada ornamento 1 punto. El jugador que tenga más banderas en esa torre, se lleva la totalidad de los puntos; el segundo jugador se lleva la mitad, redondeado hacia abajo; el tercero la mitad de lo que se ha llevado el segundo, redondeado hacia abajo; y el cuarto la mitad de lo que se ha llevado el tercero redondeado hacia abajo. En caso de empate, se reparten los puntos. (En partidas a dos jugadores no se puntúa así sino que el primer jugador se lleva la totalidad de los puntos y el segundo 1/3. En caso de empate ninguno se lleva nada).

Puntos por recursos no utilizados: cada cinco recurso y/o rublos no utilizados, se suma 1 punto de prestigio.

El jugador con más puntos de prestigio ¡Gana!

En caso de empate hay que atender a quien ha completado más secciones de Catedral o más ornamentos puestos y, si aún así persiste el empate, ¡victoria para ambos!

OPINIÓN

Vamos a empezar con lo que, sin duda, es lo más llamativo de este juego: su diseño artístico. Un toque elegante y sublime. Unas ilustraciones que le dan ese toque soviético al juego y que claramente lo hacen ver distinguido y, a nuestro parecer, precioso. Ilustraciones a cargo de Pedro Soto que, sin duda, fascina por su sencillez y precisión.

Por supuesto, otra cosa que llama verdaderamente la atención es su precio económico (no llega a los 30 euros) y que, a pesar de lo mismo, los componentes son una auténtica delicia. Mucha madera, cartón de buen gramaje, recursos personalizados, cartas de buen espesor y en una caja comedida que, sin duda, piensa en el auge y crecimiento a raudales de las ludotecas.

Es un juego medio, no demasiado exigente por lo que, al final, como todo, depende de quien lo esté jugando pero, valorando subjetivamente, nosotras creemos que el conjunto de mecánicas utilizadas en este juego lo convierten en un juego excepcional. Vale que en el mundo de los juegos de mesa nada es único y es difícil reinventarse pero The Red Cathedral consigue que con mecánicas sencillas perfectamente hiladas, te enganches. Se trata de turnos sencillos, fáciles, dinámicos pero que permiten darle una profundidad al juego. Y el hecho de que la adquisición de recursos tenga límites hace que el juego sea más completo y complicado.

Si bien, tenemos nuestras pegas en el sistema de mayorías finales para el recuento de puntos pero no porque sea mala sino porque las matemáticas no se hicieron para nosotras. A tres o cuatro jugadores llevar la cuenta es más sencillo. Aún así, es una gran forma de resolver posibles empates. Lo que nos recuerda que, aunque el juego es escalable y funciona genial a cualquier número de jugadores, es cierto que hemos sentido más tensión cuando hemos jugado a cuatro.

Con respecto a la rejugabilidad, la aleatoriedad a la hora de realizar el set up permiten que ninguna partida sea igual.

Otro punto positivo para los amantes de jugar en soledad es que el juego cuenta con un modo solitario que supone un auténtico reto. De esto, poco podemos hablar porque nosotras no solemos jugar solas pero quizás es un punto a favor para quienes quieran hacerse con una copia de este juego.

Componentes de lujo

Vamos a hablar un poquito de las pegas que le vemos a este juego porque, como siempre decimos ¡nada es perfecto por muy bueno que sea!

El Set Up es una auténtica locura. Si la partida es intensa, el set up no iba a ser menos. Mucho separar cartas, mucho organizar cartas, tener en cuenta cartas en función del número de jugadores… se tardan perfectamente diez minutos en organizar todo. Son muchos componentes, no lo olvidemos, y muchas cartas de distintos tipos.

Con respecto a la palabra sagrada, es decir, el manual, al menos en la primera edición, era un poco caótico. Mal estructurado y mal ejemplificado.

Y por último, aunque las mecánicas en su conjunto están muy bien ejecutadas, es cierto que el Rondel puede llegar a cansar sobre todo si la suerte con los dados no es la esperada. No deja de ser una gestión de dados y eso, al final, va con cada persona.

En definitiva, The Red Cathedral es un juego de dureza media que puede encajar en cualquier ludoteca al ser fácil de explicar para iniciados y un juego que tiene cierta profundidad para aquellos a los que le gusten las cosas fuertes.

Os dejamos también el #Unboxing de este juego de caja pequeña que da mucho que hablar:

Unboxing

2 comentarios en “Construye con «The Red Cathedral»”

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